Relaciones

Me gustas tú

Publicado el

Muchos de nosotros creemos que una relación de pareja es exitosa cuando los dos miembros permanecen juntos para toda la vida. Pero, ¿es realmente esto cierto? ¿Qué pasa con las parejas que hacen vidas completamente separadas, pero conviven bajo un mismo techo? O todavía más, ¿son exitosas las parejas que se faltan constantemente al respeto?

En mi opinión, toda relación es o ha sido exitosa si ha conllevado un crecimiento personal para alguna de las partes, pues es a través del vínculo con otros que llegamos a conocernos a nosotros mismos en más profundidad.

Es muy fácil entender este entramado desde la Astrología Psicológica: la Carta Natal nos muestra, a través de su lenguaje simbólico, cómo está estructurada la psicología de una persona. Nos muestra la forma como ve las cosas, y las características con las que se identifica (su luz) pero también nos muestra sus conflictos internos, e incluso la parte que, aun perteneciéndole, no es capaz de reconocer en sí mismo (su sombra). Pero puesto que no podemos escapar de nuestra propia energía vibracional, todo aquello que inconscientemente rechacemos de nosotros mismos, lo vamos a ver proyectado en otras personas con las que nos relacionamos, mayormente nuestra pareja, pero también nuestros padres, hijos, amigos, compañeros de trabajo…

¿Y esto qué quiere decir? Pues que todo (sí, todo todo) lo que nos molesta de otras personas, es en realidad un reflejo de algo que, sin querer, sin ser conscientes de ello, no estamos viendo en nosotros mismos pero que forma parte de nuestra vibración energética. Entonces, la vida, con sus amables sincronías, nos invita a que lo trabajemos en nuestro interior, para así liberarnos de viejos patrones repetitivos y crecer como personas y como sociedad.

Pondré un ejemplo: un padre muy estricto, severo y trabajador tiene una hija rebelde e irresponsable. Éste se enfada por el comportamiento poco maduro de la hija, y ella se queja de que su padre es muy duro con ella y no la entiende. Al estudiar sus respectivas Cartas Natales, vemos que en ambos predominan la energía de Saturno (trabajo, responsabilidad, dureza) pero también la de Urano (rebeldía, innovación, cortar con lo viejo). En este caso concreto, cada uno de ellos se ha identificado con un polo, rechazando el otro como parte suya (el padre se identifica con Saturno y rechaza su energía Uraniana; la hija se identifica con Urano y rechaza su energía Saturnina). Y este es el juego de luz y sombra, el cual no sería posible si ambos no compartieran la misma energía.

De esta forma, gracias a la Astrología Psicológica, el padre pudo contactar con su lado más creativo, y transformar al “rebelde” que lleva dentro (en su juventud era un revolucionario) en una capacidad de inspiración y originalidad, a la vez que la hija, al sentir cómo se afloja la rigidez de su padre, pudo reconocer desarrollar dentro de sí su lado más responsable y maduro.

¿Qué proyectas tú en otras personas?

2 comentarios en “Me gustas tú

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.